
El pasado 22 de junio, durante la presentación del Informe sobre Escenarios Climáticos y Recursos Hídricos del Observatorio ANBI, el presidente de DeltaMed, Giorgio Piazza, llevó al debate nacional la perspectiva de los grandes deltas del Mediterráneo, entre los territorios más vulnerables al cambio climático.
En su intervención, Piazza explicó que la reducción de los caudales fluviales está agravando la intrusión salina, poniendo en riesgo la agricultura, los ecosistemas y el abastecimiento de agua. Se trata de un problema compartido por numerosos deltas mediterráneos, desde el Ebro y el Po hasta el Nilo.
Como ejemplo internacional, recordó el caso del delta del Nilo, donde se están ensayando variedades de arroz más resistentes a la salinidad para garantizar la seguridad alimentaria de la población.
También recordó la experiencia del Véneto Oriental durante la sequía de 2022, cuando una actuación extraordinaria permitió limitar la intrusión salina en el río Livenza, protegiendo el territorio, la agricultura y la actividad turística.
«Los deltas del Mediterráneo comparten desafíos cada vez más similares y necesitan respuestas coordinadas». Este es el mensaje que impulsa DeltaMed para reforzar la cooperación internacional en la gestión sostenible del agua y la protección de los territorios deltáicos.
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